Futuro Empresarial

03 diciembre, 2006

MBA

03 noviembre, 2006

Un Siglo de Transformaciones Sociales


El trabajo, la fuerza laboral, la sociedad y la forma de gobierno son en la última década de este siglo, cualitativa y cuantitativamente diferentes, son diferentes en su configuración, en sus procedimientos, en sus problemas y en sus estructuras. La estructura social pasó por diversas transformaciones, desde el sirviente, el esclavo, el campesino el obrero y el trabajador del saber; campesinos y sirvientes eran no solo los grupos sociales más numerosos sino también, los grupos sociales, más antiguos. Para 1900, los obreros industriales conformaban el grupo socialmente dominante. Estos operarios de máquina de una fábrica no tenían pensiones, seguro, vacaciones pagadas, horas extras ni seguro, se organizaron a través de sus sindicatos y con huelgas hicieron respetar sus derechos para obtener a través de los años los beneficios laborales que nunca tuvieron. Fueron para los años cincuenta económicamente la clase media más importante de toda la sociedad, hoy en día son solo la décima parte de la fuerza laboral y su lugar lo esta ocupando los bien llamados tecnólogos que son quienes trabajan con sus manos como con sus conocimientos teóricos. Entonces el nuevo grupo dominante que surge son los trabajadores del saber, quienes requieren de un grado importante de educación académica y la capacidad para adquirir y aplicar conocimientos teóricos y analíticos precisando de un hábito de aprendizaje continuado a diferencia del campesino, el sirviente y los operarios que han aprendido en un corto tiempo lo suficiente para sus labores diarias. Pero el trabajo del saber y una buena parte del trabajo en servicios no se basa en la experiencia como siempre ha sido el caso del trabajador manual, sino mas bien se basa en el aprendizaje. Entonces surge la naciente sociedad del saber, quienes no serán la mayoría en la sociedad, pero en muchos países desarrollados serán el grupo más numeroso de la población y de la fuerza laboral y serán quienes den liderazgo, carácter y perfil social a la sociedad, puede que no sea la clase gobernante pero son ya la clase dirigente. La primera consecuencia de esto es que la educación se convertirá en el centro de la sociedad del saber y la escuela en su institución clave. Y aparecerá el término de persona instruida que será quien haya aprendido como aprender y que a lo largo de toda su vida continuara aprendiendo. Así entonces la principal fuerza de la sociedad del saber estará formada pues, por personas muy “especializadas” en distintas ramas del saber, a diferencia de años anteriores donde eran “generalistas” pues los trabajadores de entonces hacían cualquier cosa que hubiera que hacer, en la tierra en la casa o en el taller. El hecho de que el saber en la nueva sociedad tenga que ser muy especializado necesita de que los trabajadores del saber trabajen en equipos y que tenga que acceder a una organización ya que por si mismos el saber especializado no rinde resultados. La sociedad del saber es una sociedad de organizaciones en la cual prácticamente cada tarea social es realizada en y a través de una organización. Entonces en la sociedad del saber la auténtica inversión no está en máquinas y herramientas, está en el trabajador del saber. Sin esa inversión, las máquinas por avanzadas y perfeccionadas que sean son improductivas. Finalmente, los frutos del saber pueden ser comprados y vendidos pero los conocimientos invertidos, en el no pueden transferirse a ningún precio. La adquisición del saber tiene un coste como lo tiene toda adquisición pero no tiene un precio; lo que vale es el saber, porque hoy cualquier producto medianamente complejo cuenta con una materia prima esencial: el conocimiento. Muchos productos, sin referirme a los propios PC, están llenos de “inteligencia”, de ingeniería electrónica o mecatrónica: los automóviles, los electrodomésticos, los teléfonos, las tarjetas, etc. Los trabajadores constituyen un activo para la empresa en la medida en que sepan, y en que puedan contribuir a la inexcusable innovación. Saben más que sus jefes y son conscientes de la importancia de su saber. Los trabajadores necesitan a las empresas, pero éstas también necesitan a los trabajadores del saber.